Qué es la micromovilidad: definición del medio de transporte urbano del futuro

Definir qué es la micromovilidad no es una tarea sencilla. Pero es necesaria para delimitar el debate del futuro de transporte urbano. Con el paso del tiempo el concepto ha ido cambiando y en la actualidad puede definirse mediante diferentes aspectos. Vamos a analizarlos uno a uno.

Qué es la micromovilidad: principales características

La definición de micromovilidad más sencilla es que se trata de un tipo de transporte. Un medio con el que las personas pueden desplazarse y que se caracteriza por tres elementos:

  • Es un modo de transporte predominantemente urbano.
  • Son vehículos que pesan 500kg o menos.
  • Su fuente de energía es eléctrica o eléctrico-asistida.

Si un vehículo cumple estas tres características, se le considera “micromóvil” o que pertenece al modo de la micromovilidad. Con esta definición de micromovilidad en la mano, la lista de vehículos que encajan son bastantes: bicicletas eléctricas, también conocidas como e-bikes, bicilec o pedelec; patinetes eléctricos; monociclos eléctricos; hoverboards; motos eléctricas; vehículos cerrados eléctricos.

Podemos analizar cada uno de los puntos que caracterizan a la micromovilidad por separado, aunque pronto nos daremos cuenta de que están muy relacionados entre sí. Tal vez sea más sencillo si nos fijamos en los problemas a los que se enfrenta el transporte urbano.

Los desafíos del transporte urbano

El auge de la micromovilidad se centra en las ciudades y núcleos urbanos como una alternativa a otras formas de transporte más habituales (público, vehículo particular, andar, etc.). Los desafíos introducidos por una saturación de las calles en forma de tráfico, aumento de las normas y restricciones para vehículos motorizados, así como un crecimiento de la ocupación del espacio público no quedan resueltos por estos medios de transporte tradicionales. O no lo hacen de manera eficiente.

En hora punta, las calles de ciudades con cierto tamaño se colapsan. La velocidad media de desplazamiento de un coche particular se reduce notablemente (8 km/h y bajando en Londres). Y esto es un problema que antes se arreglaba poniendo más carriles o llevando a cabo obras mastodónticas.

Pero eso era antes. Ahora nos hemos quedado sin espacio (ni voluntad) de ensanchar las avenidas, calles, puentes y circunvalaciones.

Como añadido, no todo el mundo ve con buenos ojos introducir aún más coches y vehículos de motor de combustión en las ciudades. Las quejas más habituales que se escuchan:

  • Son muy ruidosos.
  • Ocupan mucho espacio en la vía pública, tanto al desplazarse como al aparcarse.
  • Son extremadamente ineficientes.
  • Contaminan enormemente el aire.

El primer punto es evidente. Un coche por sí mismo no es demasiado ruidoso, viene y se va. Pero cuando juntas 30 coches en una calle, algunos de ellos con más de 20 años, el resultado es muy molesto para los vecinos. Más cuando la mayoría del tiempo están parados esperando al semáforo y tienen que arrancar de nuevo.

Ocupan un espacio excesivo en nuestras calles. Las medidas normales de un coche particular varían entre 3,6 y 4,8 metros. Juntar decenas de estos coches en circulación hace que nos topemos con un par de cristal, acero y neumático sin fin en las ciudades.

Por si esto fuera poco, el coche es un sistema de transporte tremendamente ineficiente. La RAC Foundation de Reino Unido afirmó hace varios años que:

porcentaje de uso medio de un coche.jpg

El coche medio queda aparcado en casa alrededor del 80% del tiempo, un 16,5% del tiempo en otras partes y tan sólo se usa el 3,5% del tiempo restante.

No sólo está una gran parte del tiempo aparcado, sino que cuando está en uso lo hace con una media por debajo de 1,5 personas por coche, según datos de la Agencia Medioambiental Europea de hace unos 10 años.

Meten ruido, transportan a pocos pasajeros, ocupan un espacio muy valioso, la mayor parte del tiempo no se utilizan y, además, contaminan el aire de las ciudades. Esto último con evidentes problemas de salud, medioambientales y climatológicos.

La micromovilidad y el transporte urbano del futuro

Para cada uno de esos puntos, la micromovilidad propone una solución diferente al transporte urbano. Son vehículos eléctricos o con asistencia en el desplazamiento eléctrica, por lo que el ruido que generan es mucho menor que un coche de combustión. Una bici eléctrica apenas produce ruido frente a los 80 decibelios que genera una congestión de tráfico típica, según Bosch.

Dependiendo del vehículo micromóvil, ocupará un espacio mayor o menor. Pero siempre muy inferior al de un coche particular. En algunos casos, si es un vehículo particular incluso puede recogerse y dejar en casa sin ocupar espacio en las calles.

En cuanto a su eficiencia, echemos un vistazo al peso medio de un coche de combustión interna:

Peso coches de motor de combustión.jpg

Lo que llama la atención en esta tabla son dos cosas. Primero, que los coches de gasolina de tamaño medio superan la tonelada de peso. El segundo, que con el paso del tiempo, las nuevas generaciones acaban pesando más que las anteriores, principalmente por los requerimientos de seguridad y legales a los fabricantes.

Muchos consideran al coche eléctrico como la alternativa obvia y más razonable al motor de combustión interna. Echemos un vistazo al peso de los modelos más populares:

Peso coches eléctricos.jpg

Todos ellos por encima de la tonelada de peso. Si el usuario elige un modelo con mayor autonomía, el peso aumenta bastante (en la tabla se encuentran los pesos de los modelos base). Incluso el famoso Tesla Model S supera ampliamente las dos toneladas de peso.

Una caja con ruedas que se utiliza alrededor de un 3,5% del tiempo y que, cuando están en uso, transporta a menos de 1,5 personas de media.

Veamos el peso medio de una bicicleta eléctrica o de un patinete eléctrico:

Peso vehículos micromovilidad.jpg

El patinete de Xiaomi es el mismo modelo que utilizan las startup Bird o Spin. Pesan alrededor de 100 veces menos que un coche sin importar si es tradicional o eléctrico. Una e-bike pesa entre 12 y 30 kilos, dependiendo del modelo. Sigue siendo decenas de veces menos que un coche. Y el Renault Twizy, una especie de moto cubierta para dos ocupantes y con cuatro ruedas, pesa menos de la mitad que el más ligero de los coches eléctricos.

Viendo toda esta información ya podemos responder qué es la micromovilidad: una forma de transporte urbano ligera, eficiente, silenciosa, limpia y rápida (una temática que merece la pena tratar aparte) cuando lo comparamos con un coche.